Descansando en el aposento de la percepción, me encuentro reposando sobre un colchón de melodías, sabanas multicolor y frases tatuadas en colchas que me acarician. ¿Seré un servidor inevitable de la dimensión de los sentidos? Un mensajero. O quizás no, solo un intérprete. Posiblemente tampoco.
En otro plano, bajo la intención de un ser pensante, soy el esclavo de la razón, reducido a un animal que formula bocetos en comparación de sus experiencias.
Aquellos restos de generaciones y civilizaciones enteras, fueron posibles por algún síndrome olvidado. Un gen fue tocado.
Podremos construir todo un planeta, y expresar el mayor de los ocasos. Destruir un bosque antes de bostezar, y componer un concierto que postre y someta a llorar.

Pero Olvidamos que algo fue Alterado! Dolió en cada generación y en cada nuevo ser. No pudimos seguir adelante, nos enfermó más y más, y sometió al futuro como ya lo hizo al presente. BASTA
Ciego, Sordo, nervios incapacitados. Razón extinta.
¿Qué me queda?
El Amor Puro, Primero y Postrero. Irrevocable

